Un día como hoy, se le "felicita" a los hombres por su día. Su día!.... como si no fuera suficiente con tener toda una historia de años, días y segundos donde no se nos recuerde que existen y que el mundo es lo que es, gracias a ellos.
Y ojo... no estoy demeritando el aporte de grandes personajes que nacieron como "hombres" y que hacen y han hecho que la sociedad crezca y evolucione de manera positiva.
Y ojo... no soy esa "mujer" que odia a los hombres y que se cree anti-machista (NO confundir con FEMINISTA), porque amo a los hombres, soy empatica con ellos en muchas cosas y admiro su percepción tan simple y fácil para otras tantas.
Pero cuando se es "mujer" de la edad media, cuando ya dejaste de creerte un ser supremo y pasas a un nivel donde tu vida es un descubrimiento constante de tu identidad, solo en ese momento, te das cuenta como estas viviendo, respirando y formando esa identidad en mundo que esta hecho por y para los hombres.
No me gusta definirme por ideologías o creencias, porque como dije alguna vez en mi adolescencia... "yo no creo en nada, porque si creo me confundo", y creer en el sentido de creencia, no en el de ser real o verdadero. Sin embargo, y con todo esto del feminismo, creo en el sentido real, es decir, sin confundirme, que cuando uno se siente una minoría (siendo mayoría) y vive en carne propia lo difícil que es vivir siendo mujer en este mundo, debo decir que si, soy feminista. Y creo en el feminismo, no como creencia, sino como herramienta real usada para abrirnos la mente y hacer cambios considerables en términos de respeto, igualdad y justicia como personas, como humanos, sin definir genero o preferencias sexuales.
Si algo me ha enseñado la edad media, es que todos estamos en una búsqueda interminable por saber quienes somos y que esperamos maravillas y felicidades en este paso por la vida. Todos competimos, nos comparamos, nos juzgamos y estamos constantemente polarizando cada cambio.. criticamos por costumbre, presionamos al otro por miedo a ser únicos y erráticos, por miedo a ser señalados y por encajar en un mundo creado para eso, para distanciarnos.
Se crean fronteras, grupos según edad, sexo, raza, profesión, procedencia geográfica, preferencias musicales, intelecto, costumbres. Todos grupos creados por el mismo humano para encasillar y así poder señalar con el dedo al que no es como el resto, como vos mismo.
El asunto, es que por años estas clasificaciones se han incorporado tanto en la sociedad que parece que estuviera metido en los genes. Nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos encasillados, creyendo que nuestra existencia está en la búsqueda por pertenecer a un grupo, por ser parte de algo, cuando ya lo somos, ese algo innato, natural que es nuestra propia existencia y la posibilidad de respirar el mundo.
Nací humana, no mujer, no colombiana, no ingeniera, no con apetito sexual por los hombres. Nací capaz, nací sintiendo e intentando sobrevivir en este mundo. Elegí, elijo y por suerte, puedo seguir eligiendo cómo desarrollo mi historia en este pedazo de vida, pero a veces el mundo me la pone difícil, me pone barreras solo porque me quieren definir y encasillar como "mujer", y por ende, en muchos momentos, débil, incapaz, puta, fácil, bruta, berraca, independiente, soñadora... como si eso definiera algo, o a alguien.
Reconozco que hay diferencias entre unos y otros, que la anatomía juega un papel importante en el pensar, en el sentir y en el actuar, pero que eso no nos define como personas. Ser persona va mas allá de ser catalogado como mujer o como hombre, y creo que como personas, formamos sociedades destinadas a luchar contra nosotros mismos para poder evolucionar. Y cuando esta lucha, deje de ser una lucha de sexos y se convierta en una lucha para mejorar nuestra existencia sin pisotear el entorno, habremos entendido todo.
Dichosos los hombres entre las mujeres, porque gracias a esa diferencia han podido crear un patriarcado que cuesta mucho dejar pasar. Dichosas las mujeres entre las mujeres, porque nos han estado despertado, nos han mostrado que no hay un camino y que no todo es color rosa. Que este mundo es de todos, como humanos y que ademas de poder ser madres, lesbianas, amas de casa, trabajadoras, caóticas y dramáticas, tenemos una lucha y un compromiso por seguir despertándonos y hacer que cada vez el mundo sea mas accesible, mas libre, mas real y mas posible para todos.
Por ultimo, para saber si usted entendió mi sermón... Si usted me ve como mujer, le aclaro, no... soy persona.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario